LA ÉTICA DE LA PROSTITUCIÓN
¿QUIÉN ES MAS CULPABLE, LA QUE PECA POR LA PAGA O
EL QUE PAGA POR PECAR?
LAURA MÁRQUEZ TSNÉSS
Nunca antes se
había presentado en tan gran medida el acto de la hipocresía social como en los
tiempos actuales. Las personas viven cantantemente en la llamada “doble moral”.
Rubros que abarcan no solo los aspectos sociales si no también la policía, la
iglesia y el Estado.
Las personas
que conforman la sociedad se jactan de su moralidad, cuando es evidente que
solo actúan de acuerdo a sus necesidades individuales y su propia conveniencia.
Denigran y juzgan situaciones y personas, las marginan y las relegas a ocupar
los últimos planos sociales sin conocer ni poner en consideración el fondo de
sus acciones.
Ya
sea bajo la estructura de institución o individuo, la
sociedad ejerce una doble norma en el tratamiento dado a diferentes grupos de
personas, injustamente permiten más libertad de conducta a un sujeto que a
otro. Este es el caso de la prostitución y estigmatizar a la “puta” como falta
de cualquier valor y derecho y al “cliente” como simplemente el hombre que
obedece a su naturaleza y sus necesidades básicas.
Un ejemplo de esto es la
defensa que se la al ladrón en algunas ocasiones por pobre y el derecho moral
que las personas le otorgan para ajusticiar y robar, pero cuand se trata de una
prostituta todos piensan que ni en las mas deplorables condiciones económicas
una mujer debería prestar este tipo de servicios.

